lunes, 31 de octubre de 2016

ABOMINACIÓN de ZOMBICIDE - Primera parte: preparando la miniatura

Uno de los últimos trabajos que he terminado ha sido el de pintar y personalizar una de las miniaturas más características del juego de mesa Zombicide. Os hablo de La Abominación.

Os pongo en situación
Ilustración del juego

Este bicharraco es el resultado de la mutación extrema de un zombi. Un cuerpo protuberante desgarrado por sus propios huesos, unas extremidades superiores inusualmente grandes y musculosas, ropajes desgarrados y raídos, una cara de: ¡quita bicho!, una cámara de fotos colgada al cuello, un móvil, riñonera y salpicones y chorreones de sangre, mucha sangre. En definitiva una mala bestia.

Primer paso: preparar la miniatura

Como en todos los casos, el trabajo para pintar una miniatura comienza con eliminar las rebabas y el material sobrante ajenos a la misma ya que a la hora de pintarla pueden dificultar el trabajo y afean el propio diseño. Para este trabajo nada más útil que una cuchilla, un cúter o incluso un bisturí; algo de maña, paciencia y muchísimo cuidado con el manejo de dichas herramientas.

Detalles de las rebabas
El segundo paso, si fuera necesario, sería rellenar con masilla aquellas zonas donde el material no haya llenado o calado en su totalidad en el proceso de fabricación de la pieza. Y rectificar aquellas partes donde el detalle no sea totalmente claro, esté chafado o tenga algún desperfecto.

En ocasiones, si la miniaturas trae partes demasiado largas (que no es el caso) como por ejemplo la espada de un caballero Paladín, el estandarte de una tribu de Orcos y/o los cuernos de un Demonio Astado, estos pueden venir doblados debido principalmente al escueto embalaje donde se precintan. La solución más fácil sería calentar algo de agua sin que esta llegue a hervir, introducir la parte afectada varios segundos, sacarla y enderezar con los propios dedos.
Cuidado de no quemaros con el agua, es obvio pero nunca esta de más comentarlo.

Estos tres sencillos pasos pueden resultar algo tediosos al principio pero hacedme caso cuando os digo que son tan importantes casi como el pintado en si. Un excelente pintado puede quedar sombrío por el simple hecho de que en la miniatura en cuestión se vean las rebabas del molde.

Una vez tengamos la miniatura preparada podemos comenzar con el proceso de pintado.


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